¿Cuáles son los mejores festivales de electrónica en Colombia?

¿Cuáles son los mejores festivales de electrónica en Colombia?

Fiestas de electrónica en Colombia

La música electrónica en Bogotá ha estado en auge durante años, y la escena musical sigue llevando al público a nuevos niveles. En ella se encuentran algunos de los mejores DJs. La gran diferencia con el resto del mundo radica en la escena underground de Bogotá, que es la capital del hardcore y del drum & bass en América Latina.

La música electrónica en Bogotá ha estado creciendo rápidamente, y aunque se necesita algo de trabajo para que evolucione más, su futuro parece brillante.  Los festivales atraen cada vez a más figuras internacionales y hay muchos clubes y colectivos musicales que nutren la escena.

muchos artistas internacionales vienen a Colombia para alimentarse de sus sonidos. También varios artistas colombianos están experimentando con sonidos tropicales en la música electrónica, lo que crea aún más diversificación.

Fuera del país, el talento colombiano también se está volviendo importante con DJs como Julio Victoria, Adriana López, Sonico y Dani Boom que se destacan.

A pesar de que todas estas cosas increíbles están sucediendo, y seguirán sucediendo, muchos artistas todavía ven a Bogotá como una escena muy joven en comparación con otros países. Siento que Bogotá está en una fase en la que crece, se aprecia y llama la atención, pero al final, es un pequeño monstruo en transformación. 

El comienzo de la cultura underground en Bogotá

A principios de los 90, la música electrónica se podía disfrutar en el Cine, el único club que existía en ese momento, en after-parties organizadas por Marruecos, o en un colectivo musical llamado DJ Connection, así como en after-hours clandestinos en casas de Chapinero. Sin embargo, la mayoría de los after-hours se celebraban en las afueras de la ciudad, en el norte de Bogotá.

El cine era probablemente el club más icónico de los 90. Muchos DJs que tocaron en esa época se refieren a él como un hito. El club estaba dirigido por una familia y uno de sus miembros eran los mejores DJs de trance y techno de la época.

¿Cuáles son los mejores festivales de electrónica en Colombia?

La tecnología no era la mejor en ese entonces, así que la única forma de que los DJs tocaran era conseguir vinilos, y encontrar unos buenos era difícil, muchos viajaban y otros eran traídos del extranjero. 

La falta de información de fácil acceso le dio a la gente la motivación para averiguar más sobre los artistas y hacer investigaciones. En 1995, Antanas Mockus, el alcalde de Bogotá en ese momento, creó la Ley zanahoria, que prohibía la venta de bebidas alcohólicas entre la 1 y las 6 de la mañana. Las restricciones impuestas a la vida nocturna, aunque bastante extremas, en realidad resultaron positivas para Bogotá ya que dieron lugar al crecimiento de la cultura underground.

Hoy en día, muchas ciudades de América Latina se jactan de tener muchos festivales, y musicalmente les va muy bien, pero ninguna de ellas tiene la cultura underground de Bogotá. Ni Buenos Aires, ni Río, ni São Paulo.

La gran diferencia con el resto del mundo radica en la escena underground de Bogotá, que es la capital del hardcore y del drum & bass en América Latina, de acuerdo con Sonico.

En la segunda administración de Mockus en 2002, cuando la ley zanahoria perdía fuerza al catalogarse  como clubes sociales a más clubes nocturnos que se unían a la escena, Mockus extendió la vida nocturna hasta las 3 de la madrugada, lo cual sigue en orden hoy en día.

La ciudad tiene muchos clubes nocturnos diferentes y cientos de colectivos musicales que organizan fiestas y after-hours todo el tiempo e incluso durante los días de semana.

En los últimos años, la música electrónica ha trascendido a las fiestas. Sonico y Dani Boom solían organizar el Bogotrax, un festival de diez días que realzaba el arte y la cultura, así como la acción social en Bogotá. Llevaban la música a cárceles como La Modelo y a barrios como Ciudad Bolívar para que la gente que no podía acceder a la música electrónica pudiera vislumbrar lo que era.

Después de diez años, el festival cerró, pero este tipo de acción de concienciación social sigue presente en la industria. Los colectivos musicales como el THC hacen un trabajo social.

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